La Supersonnerie es una patente de Audemars Piguet, no una complicación autónoma en sentido propio: es un sistema acústico aplicado a complicaciones de repetición de minutos y sonería existentes, con el objetivo de transferir la reproducción sonora de los antiguos cronómetros de bolsillo a la muñeca. Presentada en 2015 con el Royal Oak Concept RD#1, es el resultado de ocho años de investigación realizados en colaboración con la Escuela Politécnica Federal de Lausana.
El principio fundamental es simple de entender, difícil de realizar. En los repetidores tradicionales, los gongs están fijados a la platina del movimiento: la platina es rígida, absorbe las vibraciones y las dispersa en el metal de la caja. Aquí en cambio, los gongs están anclados a una tabla armónica separada —realizada en una aleación especial, en ciertos modelos en cristal de zafiro de 0,6 mm de espesor— que actúa como diafragma resonante. Las vibraciones se propagan a través de este elemento antes de alcanzar la caja, con un resultado en términos de volumen y claridad comparable al de un instrumento de cuerda acústico.
La segunda intervención concierne al regulador del escape. En los repetidores convencionales, el escape del tren de sonería genera a menudo ruidos mecánicos superpuestos a los tintineos. En el sistema Supersonnerie, el regulador incorpora un ancla flexible que absorbe los impactos y suprime esos ruidos parásitos, dejando escuchar solo el tono de los gongs. Es una operación de resta, no de suma.
La geometría de la caja contribuye de manera determinante. En la RD#1, la tapa de fondo está compuesta por dos capas: una interna con aberturas calibradas y otra externa, en zafiro, que cierra una cámara de aire entre los dos niveles. Esta cámara funciona como resonador secundario. La solución recuerda, conceptualmente, la construcción de los cronómetros de marina del siglo XIX, donde la propia caja participaba en la amplificación del sonido.
Desde el banco he escuchado varios ejemplares con y sin esta tecnología. La diferencia es real y medible en la escucha: el sonido es más proyectado, menos amortiguado, con una cola de resonancia más larga. No puedo juzgar cuánto cuenta el marketing y cuánto la física en ese resultado, pero la física está ahí.
La Supersonnerie hoy está presente también en el calibre AP 1000 del Code 11.59 Ultra-Complication Universelle RD#4, donde coexiste con una Grande Sonnerie entre las veintitrés complicaciones del movimiento.