En relojería, striking designa cualquier sistema que hace sonar automáticamente la hora golpeando un gong o una campana, sin intervención del portador. La distinción fundamental está entre mecanismos que suenan bajo demanda — la repetición de minutos, activada presionando un pulsador o deslizador — y aquellos que suenan autónomamente al paso del tiempo.
Entre estos últimos, la sonnerie au passage es la forma más directa: un martillo golpea un gong cada hora, exactamente como en el MeisterSinger Bell Hora. Algunos calibres, como el del C1 Bel Canto Classic, añaden un módulo dedicado con indicador on/off visible en la esfera, porque mantener activa una sonnerie consume rápidamente la reserva de marcha. La Grande Sonnerie escala esta lógica: suena automáticamente las horas y los cuartos de hora, con secuencias distintas para cada uno. La Grande et Petite Sonnerie — dominada por un puñado de manufactures, incluyendo Philippe Dufour — añade la posibilidad de cambiar de la sonnerie completa solo a las horas, y al silencio total. Bvlgari gestiona internamente un portafolio que llega hasta configuraciones con cuatro martillos, lo cual es raro incluso para una gran manufactura.
Un componente crítico en cualquier mecanismo sonador es el striking regulator, también llamado governor: es la rueda de paletas que gobierna la velocidad de la secuencia de golpes. Si el regulador está mal diseñado, los golpes se solapan o llegan con retrasos irregulares. En el calibre Supersonnerie de Patek Philippe, este elemento fue rediseñado precisamente para eliminar los ruidos de fondo que degradan la claridad acústica. La forma del gong — recto, curvado o tubular como en el Otsuka Lotec No.9 — cambia sustancialmente el timbre y la proyección del sonido.
El término striking también abarca aplicaciones menos tradicionales. En el proyecto de Théo Levaltier, la hora saltante está conectada a un mecanismo que golpea el gong en el momento preciso del cambio horario; un selector lateral permite un modo silencioso en el que el martillo vibra sin producir sonido, útil en contextos formales. Zenith, finalmente, aplicó el nombre Striking 10th a una función cronográfica: la aguja central completa una rotación cada diez segundos en lugar de sesenta, legible en una escala 0–10 en la esfera, aprovechando la frecuencia de 5 Hz del calibre El Primero. No es una sonnerie, pero la lógica del nombre — golpear una subdivisión temporal precisa — retoma el vocabulario sonador.