El cordobán no se corta, sino que se parte. Obtenido de la capa fibrosa de la parte trasera del caballo, es una de las pocas pieles que carece de grano: su superficie es compacta, homogénea, casi espejada. No se parece a ningún otro tipo de cuero.
Esta correa de cordobán marrón se fabrica sin costuras laterales, una elección que no es estética, sino estructural. El material es ya lo suficientemente íntegro como para no necesitarlas: añadir puntadas sería redundante, casi una falta de confianza en el propio cuero. El perfil resulta limpio, tenso, con una geometría que se adapta tanto a un reloj de vestir de los años setenta como a un reloj contemporáneo de tres agujas.
Con el tiempo, el cordobán no se desgasta: se abrillanta. Las arrugas de la muñeca —esas que en otros cueros se convierten en grietas— aquí se redondean en suaves relieves que narran el uso sin ceder al desgaste. La flexibilidad es real, no una concesión a la suavidad: esta piel se dobla y vuelve a su forma original.
Cada ejemplar se elabora a partir de un único panel de cuero. El tono marrón puede variar ligeramente de una pieza a otra; no se trata de un defecto, sino de la consecuencia directa de trabajar con una materia prima que nunca es idéntica a sí misma.
Especificaciones técnicas:
- Material: Shell Cordovan (piel de caballo)
- Estilo: sin costuras laterales
- Ancho en las asas: 20 mm / fijación de la hebilla: 18 mm — o 22 mm / fijación de la hebilla: 20 mm
- Longitud: 115 mm (lado largo) x 75 mm (lado corto)
- Grosor: 2,9 mm
- Fabricado en Italia
- Las ligeras variaciones de color entre un ejemplar y otro deben considerarse inherentes al material