Almanacco del Cinturino

Resistenza

La resistencia en relojería no es una sola propiedad: es una familia de requisitos técnicos distintos que un reloj debe cumplir para funcionar en condiciones reales. Confundirlos es un error común, incluso entre quienes llevan años comprando relojes.

La resistencia al agua es la más conocida, pero también la más malinterpretada. Se expresa en atmósferas (atm) o bar: 1 atm corresponde aproximadamente a 10 metros de profundidad estática. El Benrus Type I militar alcanzaba 36,5 atm, equivalentes a 365 metros. Existen normas de certificación dedicadas: la norma ISO 6425 para buceadores, la DIN 8310 alemana utilizada por marcas como Sinn para sus relojes de buceo profesional como el EZM 3 S. Una corona de rosca, como la estándar en los Pilot's Watch de IWC, contribuye directamente a este cierre hermético. Las cajas rellenas de aceite de silicona o fluorado, solución extrema adoptada por algunos fabricantes, eliminan los reflejos bajo el agua e incrementan aún más la estanqueidad, pero requieren un sistema de compensación térmica.

La resistencia a los arañazos depende del material de la caja y bisel. El acero tratado con tecnología TEGIMENT de Sinn, la cerámica de alta tecnología de Rado e IWC, los revestimientos DLC (Diamond-Like Carbon) y PVD, el Cerachrom de Rolex, el Duratect TIC de Citizen en titanio: son todos enfoques diferentes al mismo problema. El Ceratanium de IWC combina la ligereza del titanio y la dureza de la cerámica en un único material compuesto. El titanio, en comparación con el acero, ofrece una relación resistencia-peso superior, lo que explica su uso generalizado en relojería deportiva.

La resistencia al magnetismo es hoy uno de los desafíos más concretos para los movimientos mecánicos, en una época de campos magnéticos omnipresentes. Se mide en gauss: la certificación Master Chronometer METAS garantiza hasta 15.000 gauss. Diferentes soluciones constructivas responden al mismo objetivo: la espiral Nivachron (aleación no ferrosa), la espiral Parachrom azul de Rolex (aleación paramagnética níquel-hierro), jaulas de material amagnético que blindan todo el movimiento.

La resistencia a los golpes tiene una historia más larga. El volante Incaflex, patentado en 1927 por los hermanos Wyler, fue la primera solución estructural al problema: una estructura elástica que absorbía tensiones repentinas protegiendo el calibre. Hoy, sistemas como el DS Double Security de Certina declaran hasta 10.000 G de resistencia a los golpes. Son tecnologías nacidas en contextos militares o deportivos, posteriormente migradas al mercado civil.

Desde el taller, una cosa la digo claramente: un reloj puede estar certificado en tres de estos ejes y ser vulnerable en el cuarto. Leer las especificaciones completas, no solo la profundidad declarada, marca la diferencia entre una compra consciente y una decepción.

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