Almanacco del Cinturino

Racing (cronografo e design motorsport)

El término racing, en relojería, no describe un único componente sino un conjunto coherente de opciones técnicas y formales nacidas del contacto directo entre cronógrafos y automovilismo, consolidado entre los años sesenta y setenta. Quien ha trabajado en esos calibres lo reconoce de inmediato: escala taquimétrica en la bisel, pulsadores champiñón, subdiales moldeados, esfera con acentos naranja o rojo. No es estética prestada: es respuesta a problemas reales del circuito.

La escala taquimétrica es el elemento más técnico del sistema. Es una graduación grabada en la bisel fija o impresa en la esfera que permite obtener la velocidad media de un vehículo sobre una distancia conocida, normalmente un kilómetro o una milla, leyendo directamente el punto donde se detiene la manecilla de segundos del cronógrafo. No se requiere cálculo alguno: se activa el cronógrafo al inicio del tramo, se detiene a la llegada, se lee la escala. Algunos fabricantes, como Baltic en el Tricompax, han readaptado el primer cuarto de la escala para cubrir el intervalo 60–75 segundos en lugar de 1–15, acercando el instrumento a las velocidades realmente alcanzables en carrera. Es una modificación rara y honesta.

Los pulsadores champiñón, denominados mushroom-type, tienen la cabeza abombada y ancha. Nacen para ser accionados con guantes de carrera sin perder precisión. En el banco los reconozco incluso sin mirar: tienen un recorrido diferente al de los pulsadores cilíndricos estándar, más suave en el enganche. Caracterizan estéticamente muchos cronógrafos deportivos vintage y han sido retomados en producciones recientes como el Baltic x Peter Auto Tricompax.

La racing dial es una configuración específica de la esfera: fondo gris o negro con manecillas de cronógrafo en naranja o rojo, a veces con acentos bicolores. El Speedmaster Mark II ref. 145.014 es una referencia documentada, así como la versión Japan Racing ref. 3570.40 de 2004. Los subdiales moldeados, trapezoidales u ovalados como en el Yema Rallygraf, se remontan a los instrumentos de tablero de los automóviles de carreras de los años sesenta y setenta.

El British Racing Green merece una nota aparte. Es el verde oscuro utilizado tradicionalmente por los automóviles británicos en competición, documentado al menos desde la Copa Gordon Bennett de 1903. En la relojería contemporánea se ha convertido en una referencia cromática recurrente para esferas deportivas, frecuentemente realizada con tratamiento PVD sobre base guillochada. La conexión con el automovilismo es histórica, no decorativa.

Sobre la relación entre este diseño y las correas perforadas llamadas rally strap: la conexión técnica existe y está documentada — los orificios derivan de técnicas de aligeramiento automovilístico — pero esa es una entrada separada.

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