Almanacco del Cinturino

Cronografo a camme

El cronógrafo de levas es el sistema de control más extendido en la relojería mecánica del siglo XX, y aún equipa movimientos de gran tirada como el Valjoux 7750 y el calibre 1861 del Omega Speedmaster. El principio es sencillo: una o más levas — perfiles excéntricos fijados en un eje — giran al presionar el pulsador y traducen ese movimiento rotatorio en una secuencia precisa de acciones: engrane de la rueda del cronógrafo, frenado y reajuste.

La diferencia sustancial respecto al sistema de rueda de columnas afecta a la geometría del control. La rueda de columnas selecciona las posiciones mediante dientes y columnas alternados, garantizando una sensación táctil más nítida y una sincronización milimétrica entre las palancas. El sistema de levas logra el mismo resultado con menos componentes, geometrías menos precisas que mecanizar y tolerancias de fabricación más generosas. Resultado: coste de producción inferior, robustez superior ante solicitaciones, mantenimiento más accesible. Por esta razón el mando de levas dominó los cronógrafos destinados al uso profesional y militar a partir de los años sesenta.

En el banco, se nota la diferencia. Un cronógrafo de rueda de columnas bien regulado tiene un arranque casi silencioso y un recorrido del pulsador homogéneo. Uno de levas puede tener una ligera resistencia variable a lo largo del recorrido, especialmente cuando las levas comienzan a mostrar desgaste en sus perfiles de contacto. No es un defecto estructural: es la naturaleza del mecanismo. Con lubricación correcta y perfiles de levas íntegros, el sistema funciona durante décadas sin intervención.

Un aspecto que veo a menudo subestimado: el reajuste. En sistemas de levas la aguja de segundos del cronógrafo vuelve a cero siguiendo el perfil de la leva de reajuste. Si esa superficie está desgastada o el talón de contacto deformado, la aguja no cae exactamente en cero. No es un problema irreparable, pero requiere sustitución del componente, no un simple ajuste. En sistemas de rueda de columnas el reajuste está mecánicamente más controlado, aunque no es inmune a problemas similares.

El Valjoux 7750 y sus derivados directos — Sellita SW510, ETA 7750 en todas las variantes — representan la referencia moderna del sistema de levas. El calibre 1861 Omega, descendiente del 321 pasando por el 861, lo utiliza en forma manual. El calibre H-51-Si de Hamilton es otro ejemplo reciente. Ninguno de estos movimientos es inferior en fiabilidad: son diferentes, y esa diferencia tiene un sentido técnico preciso.

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